Es una empresa que tiene una fuerte herencia familiar y más de 50 años ininterrumpidos en la elaboración de helados 100% artesanales en el país. A lo largo de los años, se comprometió en dar a sus clientes el mejor producto y ello, por ejemplo, la llevó a ser de las primeras heladerías en incorporar la norma internacional de calidad ISO 9001-2008 y también cuenta desde 2007 con la certificación HACCP. En 2011, sumó la certificación ISO 22000-2005. Con sus treinta y dos locales, continúa creciendo en busca de acercar a la gente el mejor helado artesanal y una propuesta completa en cafetería y productos deli.
Jauja nació como un emprendimiento familiar y se convirtió en un empresa de familia con valores muy claros: utilizar materias primas genuinas, trabajar en equipo, respetar la naturaleza, amor por la tarea, buscar el disfrute y generar momentos de felicidad.
Desde nuestros primeros helados en la Patagonia hasta nuestras tiendas actuales, seguimos siendo una empresa de familia. Cada receta, cada sabor y cada producto nace del mismo propósito: hacer las cosas bien, sin atajos, con autenticidad y dedicación.
Creamos helados, chocolates, alfajores, pastelería y café de especialidad, y también abrimos espacios para compartirlos: cafetería, restaurante y tienda. En todos ellos, buscamos que la experiencia sea coherente con nuestra filosofía: artesanal, honesta, original y entretenida.
No perseguimos modas: preferimos la coherencia, la experimentación responsable y la conexión con quienes nos eligen. Somos cocineros, productores, creativos y soñadores. Y también una familia que entiende que la verdadera innovación se construye desde la raíz.
Jauja no es solo una marca: es una forma de mirar el mundo, con sabor, humor y sentido. Una invitación a detenerse, disfrutar y recordar que la felicidad, a veces, también se disfruta compartiendo cosas ricas.